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Abengoa en la Expo del 92

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La celebración de la Expo del 92 supuso un hito no solo para la ciudad de Sevilla, sino también para todas aquellas empresas u organismos que, de una forma u otra, se vieron implicados en la celebración de este gran evento. Abengoa, como no podía ser de otra forma, también estuvo ahí.

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La Exposición Universal del 92, celebrada en Sevilla (España), y los retos que se acometieron antes y durante su desarrollo contribuyeron al crecimiento de un gran número de empresas sevillanas y sembraron el germen de lo que hoy son, 25 años después.

Abengoa fue una de esas empresas. Intervino durante el periodo de construcción y diseño de la exposición en un amplio abanico de proyectos y actuaciones, ayudando al éxito que supuso. Recíprocamente, la exposición universal y los retos acometidos fomentaron crecimiento de la empresa.

En la Expo 92, Abengoa fue responsable de realizar las instalaciones mecánicas de hasta ocho pabellones y otras obras de grandes dimensiones.

Algunas de las actividades desarrolladas entonces fueron la ejecución de las instalaciones mecánicas y eléctricas de diversos pabellones, entre ellos el Pabellón Real, el de Canadá, el de los Descubrimientos, los de África, Marruecos, España, Jerez y el del Vaticano. También contribuyó en la construcción del Palenque, en el montaje del tablero atirantado del Puente del Alamillo, en instalaciones de alumbrado del recinto, en las instalaciones del parking del Charco de la Pava y en las instalaciones de media tensión y del tendido de fibra óptica de la exposición. Todas estas actuaciones tuvieron dos calificativos comunes: sus grandes dimensiones y la premura en los tiempos de respuesta y ejecución.

Además de los proyectos indicados, otros dos destacaron por su singularidad: el tren panorámico elevado, la llamada pantalla Jumbotron y la torre panorámica. Veámoslos uno a uno:

El tren panorámico:

Tren panorámicoEntre los sistemas de transporte existentes para la Expo, se instaló el tren panorámico elevado que recorría perimetralmente el lago, para contemplar desde una posición privilegiada la Plaza de América y los pabellones autonómicos, así como el Pabellón de España, el Camino de los Descubrimientos, el canal del mismo nombre y la Plaza del Futuro, para adentrarse, además, en la Avenida V  sobre el río, la zona de pabellones internacionales y, finalmente, la Plaza Sony y la Puerta Itálica, dando una muestra panorámica de todo el recinto.

Además, se construyeron tres estaciones diseñadas con amplias rampas de acceso y salidas, germen de los diseños actuales de las infraestructuras referentes a accesibilidad. Las zonas de andenes y paradas de trenes a cielo abierto estaban protegidas por una cubierta vegetal, que contribuían a la mejora climática de los espacios al aire libre, basados en conceptos bioclimáticos.

La velocidad máxima del tren panorámico era de 20 km/h, con una aceleración máxima de 0,5 m/s2. Todos los sistemas de energía eléctrica, ruedas neumáticas, pequeñas aceleraciones y climatización fueron diseñados para conseguir niveles de ruido dentro y fuera de los trenes, hasta entonces desconocidos.

Para el carril, se utilizó una viga cajón sobre pilares elevados, discurriendo el tren a seis metros de altura. La viga cajón fue diseñada con alas en su cara superior y se encontraba dividida en secciones por juntas de dilatación, entre los pilares en T de seis metros de altura, recorriendo los 3.100 metros de su circuito.

La infraestructura del tren panorámico destaca más aun teniendo en cuenta las limitaciones de conocimiento e ingeniería de hace 25 años.

Esto, dicho con la perspectiva del año 2017 y con la potencia de cálculo y diseño de la que se dispone en la actualidad, no parece un gran hito, pero en el año 92, cuando los cálculos y verificaciones se realizaban con elementos finitos y con los programas existentes entonces, nada amigables como los de hoy día, y sobre todo con el desafío de ser “la primera vez”, hizo crecer de manera innegable en conocimiento y en ingeniería a Abengoa.

Pantalla Jumbotron:

PantallaLa pantalla Jumbotron fue la pieza central de la Plaza Sony, concebida para ser lugar de conciertos y espectáculos diarios. La pantalla se sustentaba sobre un edifico de hormigón armado, en el que se alojaban salas de audio y vídeo. Sobre éste se erguía la estructura metálica que albergaba los 60 módulos independientes que configuraban la pantalla. La dificultad de los requerimientos exigidos en la construcción de la misma en cuanto a precisiones de montaje y limitación de movimientos ante peso propio y cargas externas supusieron otro reto a superar.

Torre panorámica:

Torre panorámicaPopularmente conocida como Pirulí, fue otro de los proyectos destacados en los que participó Abengoa. Esta instalación consistía en una torre mirador de 360º situada a 92 metros de altura, con la peculiaridad de que la plataforma subía el mástil girando a su vez sobre el eje vertical. La torre recibió a más de 2.000 visitantes diarios.

Este año celebramos el 25 aniversario de la Expo 92 y aprovechamos para recordar este encuentro universal, el lugar de donde se celebró y los edificios construidos para tal fin. Algunos de estos fueron concebidos de manera provisional hasta que finalizara la exposición, pero sin embargo aún permanecen en pie. Esto demuestra el éxito del evento y, por supuesto también, el de su construcción.

Teodoro López del Cerro

Teodoro López del Cerro, Chief Technical Officer, Abengoa

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